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"[...] un cineasta es como un vulgar mirón, un voyeour. Es como si la cámara fuera la cerradura del dormitorio de tus padres y tu los espías y te sientes asqueroso, te sientes culpable pero no puedes dejar de mirar [...]"

Solo ante el peligro (High Noon)





Nos encontramos en este caso ante un maravilloso film que vió la luz en 1952 y que estuvo dirigido por Fred Zinnemann, partiendo de un guión que corría a cargo de Carl Foreman.


“Solo ante el peligro” (High noon), nos narra la historia desde el final de la carrera como sheriff de Will Kane, encarnado de forma soberbia por Gary Cooper, cuándo este decide casarse y vivir el resto de su vida como un ciudadano más. Sin embargo, sus planes se ven truncados cuando un bandido, al que había encarcelado anteriormente, ha conseguido escapar de la horca y ha decidido volver en el tren de las 12 a saldar las cuentas con Kane.

Este magnífico largometraje se nos presenta ya en 1952, estando ahora en una época en la que alabamos series como 24 por su creatividad, en una historia que avanza a tiempo real,
manteniendo en todo momento el suspense y la atención del espectador, quien se muestra impaciente ante la espera de la resolución de la trama y que acompaña a un reloj que amenazante marca el ritmo de la historia. Sin embargo, esta espera no es ni mucho menos difícil de digerir sino que en ella uno se puede deleitar tanto con el esplendor de las palabras que lo envuelven como por el cuidadoso trato que se le da a las imágenes que enmarcan la película.

El film se nos narra desde la soledad y el desamparo más absoluto, ya que el protagonista, en un intento de reunir apoyo para acabar con los criminales, se ve inmerso en una situación hostíl en la que va a tener que enfrentarse solo al inminente peligro (parafraseando de alguna manera a la traducción española del titulo).

Hay que destacar un espléndido trabajo tanto en los diferentes movimientos y planos de cámara, como en el montaje de las imágenes. En el primero de los casos nos encontramos con una película rica en técnicas como el travelling, dónde podemos observar el contoneo de un ca
rro que avanza a contrarreloj, siendo el tiempo un elemento importante en esta película, como ya hemos anticipado y como matizaremos posteriormente. Del mismo modo, este es un film que nos muestra una amplia variedad de planos, dónde destacan una serie de planos generales que además de situar al espectador en un contexto espacial típico del wernstern, transmiten en determinadas ocasiones la soledad en la que se encuentra el personaje. Así mismo, un elemento importante es la utilización de primeros planos, destacando estos principalmente en una de las partes finales de la película, dónde encontramos un espléndido trabajo de montaje en el que aparecen una serie de éstos señalando uno por uno a todos aquellos que en cierta medida han dado la espalda al sheriff y concluyendo con un primer plano del reloj dando las 12 que viene acompañado con un signo acústico que nos indica la llegada del tren y que finaliza la secuencia con el plano de una silla, la silla del acusado, la cual va a ser un elemento significativo que ahora desarrollaremos.

Tenemos que señalar que toda la película va a venir marcada por un incesante plano del reloj que mueve sus agujas casi de forma poética y que muestran el angustioso paso del tiempo que amenaza seriamente al protagonista de la historia. Sin embargo, para entender estos elementos, así como la ya mencionada silla del acusado, tenemos que hacer referencia a la hi
storia personal del guionista, Carl Foreman, quien, víctima del McCarthismo, construirá el entramado de esta película en alegoría al mismo ya que él, como muchos otros, tuvo que sentarse en una silla de acusado al estar citado a las 12 del mediodía por el Comité de Actividades Antiamericanas. Así pues, podemos entender de este modo la soledad y desamparo del protagonista, el incesante paso del tiempo, la constante aparición en la película de las vías del tren que señalan la temprana llegada del verdugo y las no menos destacables alegorías al nefasto valor de los ciudadanos ante la justicia por la que se alegaba, manteniéndose al margen de un asunto tan, desde mi punto de vista, inmoral e injusto como fue la “Caza de Brujas”.

Así pues, solo me queda añadir que este película, además de una merecidísima nominación a los Oscar a mejor guión, ganó cuatro estatuillas así como cuatro globos de oro que hacen de este film, priorizando a esto el resto de aspectos destacados, un film de obligado visionado.




3 comentarios:

Fantomas dijo...

Uno de los grandes clásicos del western, el cual me han dado ganas de revisitar tras leer tu reseña. En los ochenta Sean Connery protagonizó un seudo remake ubicado en el plano de la ciencia ficción titulado "Outland".

Buena reseña,
Saludos.

Kiryu dijo...

Fantomas, gracias por tu comentario en primer lugar, me alegro de que te haya gustado la reseña y que te haya alentado a reveer este largometraje. En segundo lugar, he de decir que no tenía conocimiento del film de Sean Connery del que me hablas, así que te agradezco la información, lo buscaré de inmediato.

Un saludo!!

Pabela dijo...

Ciertamente un film imposible de dejar de ver. Atrapa desde el primer momento y lo que dices de la fotografía es así, tiene una cantidad de variedad de planos que acentúan la calidad con la que está hecha; y como algoría realmente es magnífica.

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